Cuando un matrimonio se rompe y hay hijos de por medio, el psicólogo para niños tras divorcio se convierte en una necesidad frecuente. Sin embargo, uno de los mayores conflictos surge cuando hay que decidir si el ex cónyuge está obligado a pagar la mitad de estos gastos. Como abogado especializado en derecho de familia, he visto innumerables casos donde este tema genera tensiones adicionales en un momento ya difícil.
No estás solo si te sientes frustrado porque tu ex pareja se niega a compartir los gastos del tratamiento psicológico que necesitan tus hijos para superar el divorcio. En este artículo te explico exactamente qué puedes reclamar legalmente, cómo hacerlo efectivo y los pasos concretos para conseguir que tu ex asuma su responsabilidad económica sin perder tiempo ni dinero en procedimientos innecesarios.
¿Es obligatorio que el ex cónyuge pague la mitad del psicólogo infantil?
La pregunta sobre si se puede obligar al ex a pagar la mitad del psicólogo para los hijos tiene una respuesta que depende de varios factores. Según el art. 93 del Código Civil, ambos progenitores deben contribuir a los gastos de los hijos en proporción a sus recursos económicos. Sin embargo, debemos distinguir entre:
- Gastos ordinarios: cubiertos por la pensión de alimentos
- Gastos extraordinarios: aquellos imprevistos y necesarios
- Gastos extraordinarios no necesarios: requieren acuerdo previo
En mi experiencia profesional, el tratamiento psicológico infantil tras un divorcio suele considerarse un gasto extraordinario necesario cuando existe una prescripción médica o un informe profesional que lo avale. Esto significa que, en principio, ambos progenitores deben asumir el coste proporcionalmente a sus ingresos, independientemente de quién tenga la custodia.
Clasificación legal del gasto de psicólogo infantil post-divorcio
Para determinar si puedes exigir a tu ex que pague la mitad del tratamiento psicológico de vuestros hijos, es fundamental entender cómo clasifica la ley este tipo de gastos:
| Tipo de gasto | Características | ¿Obligación de pago compartido? |
|---|---|---|
| Ordinario | Previsible, periódico, incluido en pensión | No (ya cubierto por pensión alimenticia) |
| Extraordinario necesario | Imprevisible, necesario, prescrito | Sí (proporcional a ingresos) |
| Extraordinario no necesario | No imprescindible, sin acuerdo previo | No (salvo acuerdo) |
Aquí viene lo que muchos abogados no te explican: la consideración del psicólogo infantil como gasto extraordinario necesario no es automática. Depende de cómo se haya redactado el convenio regulador y de las circunstancias específicas del caso. Por eso es crucial revisar qué dice exactamente vuestro acuerdo sobre este tipo de gastos.
Requisitos para exigir el pago compartido del psicólogo infantil
Para poder obligar a tu ex a pagar la mitad del tratamiento psicológico de vuestros hijos, debes cumplir con estos requisitos fundamentales:
1. Justificación de la necesidad del tratamiento
Es imprescindible contar con:
- Informe médico o prescripción pediátrica
- Informe del centro escolar que recomiende la intervención
- Evaluación de servicios sociales (en casos más complejos)
- Informe del propio psicólogo que justifique el tratamiento
Sin esta documentación, resultará muy difícil demostrar que se trata de un gasto extraordinario necesario y no de una decisión unilateral.
2. Comunicación previa al otro progenitor
Antes de iniciar el tratamiento, es recomendable:
- Informar por escrito (burofax o medio fehaciente)
- Adjuntar la prescripción o informe justificativo
- Indicar el coste aproximado y duración estimada
- Solicitar expresamente su conformidad con el gasto
¿Quieres saber por qué esto es crucial para tu caso? Porque la falta de comunicación previa es uno de los motivos más frecuentes por los que los jueces rechazan la reclamación de estos gastos, al considerar que se ha privado al otro progenitor de su derecho a opinar o buscar alternativas.
¿Qué dice el convenio regulador sobre el psicólogo infantil?
El primer documento que debemos analizar es el convenio regulador o la sentencia que establece las medidas paterno-filiales. Estos documentos suelen incluir cláusulas específicas sobre los gastos extraordinarios. Veamos los escenarios más comunes:
Escenario 1: Mención expresa al tratamiento psicológico
Si tu convenio incluye expresamente los gastos de psicólogo para los hijos como extraordinarios de obligado cumplimiento, tienes una base sólida para exigir el pago. El art. 776 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece que los términos del convenio son ejecutables directamente.
Escenario 2: Mención genérica a gastos médicos no cubiertos
Muchos convenios incluyen una cláusula sobre «gastos médicos o sanitarios no cubiertos por la Seguridad Social». En estos casos, si el tratamiento psicológico es prescrito por un profesional, podría considerarse incluido en esta categoría.
Escenario 3: Sin mención específica
Si el convenio no menciona este tipo de gastos, la jurisprudencia tiende a considerarlos como extraordinarios necesarios cuando existe prescripción médica, aplicando el art. 142 del Código Civil que establece que los alimentos comprenden también la educación e instrucción.
Esto es lo que realmente funciona en estos casos: contar con un convenio bien redactado que especifique claramente estos supuestos. Si no es tu caso, puede ser momento de plantear una modificación de medidas para incluirlo.
Procedimiento para reclamar el pago compartido del psicólogo infantil
Si tu ex se niega a pagar la parte correspondiente del psicólogo de vuestros hijos, estos son los pasos a seguir:
- Intento de acuerdo amistoso: Comunica por escrito la necesidad del tratamiento y solicita su conformidad.
- Mediación familiar: En muchas comunidades autónomas es un paso previo recomendable antes de acudir a los tribunales.
- Procedimiento de ejecución de sentencia: Si el convenio ya contempla este gasto como extraordinario.
- Procedimiento de medidas: Para que el juez determine si debe considerarse un gasto compartido.
Como abogado que ha gestionado cientos de reclamaciones por incumplimientos post-divorcio, considero clave actuar con rapidez y estrategia, recopilando toda la documentación necesaria desde el primer momento.
Criterios judiciales sobre el pago del psicólogo infantil tras el divorcio
Los tribunales españoles han establecido ciertos criterios que determinan cuándo un ex cónyuge está obligado a pagar la mitad del tratamiento psicológico:
- Necesidad acreditada: El tratamiento debe estar justificado por un profesional.
- Proporcionalidad: El reparto del gasto debe ser proporcional a los ingresos de cada progenitor.
- Comunicación previa: Salvo urgencias, debe haberse informado al otro progenitor.
- Razonabilidad del coste: El precio debe ser acorde a los estándares del mercado.
Veamos por qué este detalle puede cambiar tu situación: los jueces valoran especialmente que se haya intentado el diálogo antes de acudir a los tribunales y que el tratamiento sea verdaderamente necesario para el bienestar del menor.
¿Qué hacer si el ex se niega a pagar el psicólogo infantil?
Si a pesar de tus intentos, tu ex pareja se niega a asumir su parte del coste del psicólogo, tienes estas opciones:
Presentar demanda de ejecución
Si el convenio ya establece que este gasto es compartido, puedes presentar una demanda de ejecución de sentencia según el art. 517 de la LEC. Deberás aportar:
- Convenio regulador o sentencia
- Justificantes de los gastos realizados
- Prueba de la comunicación previa al otro progenitor
- Informes médicos o profesionales que avalen la necesidad
Solicitar modificación de medidas
Si el convenio no es claro respecto a este tipo de gastos, puedes solicitar una modificación para incluir expresamente el tratamiento psicológico como gasto extraordinario necesario.
Acudir a mediación familiar
Antes de judicializar el conflicto, la mediación puede ser una vía efectiva para llegar a acuerdos, preservando la relación de coparentalidad en beneficio de los hijos.
Excepciones: Cuándo el ex puede negarse legítimamente a pagar
Existen situaciones en las que el otro progenitor puede tener motivos legítimos para negarse a pagar la mitad del psicólogo infantil:
- Cuando no ha sido informado previamente y no ha tenido oportunidad de opinar.
- Si existe una alternativa gratuita a través de la sanidad pública que no se ha intentado.
- Cuando el tratamiento no está justificado por un profesional.
- Si el coste es desproporcionado respecto a la capacidad económica familiar.
- Cuando el convenio expresamente excluye este tipo de gastos.
Preguntas frecuentes sobre el pago compartido del psicólogo infantil
¿Puedo adelantar el pago y luego reclamar a mi ex su parte?
Sí, puedes adelantar el pago completo del psicólogo infantil y posteriormente reclamar a tu ex su parte proporcional. Es recomendable conservar todas las facturas y comprobantes de pago, así como la documentación que justifique la necesidad del tratamiento. Recuerda que idealmente deberías haber informado previamente al otro progenitor.
¿Qué ocurre si no hay acuerdo sobre el profesional elegido?
Si ambos progenitores reconocen la necesidad del tratamiento pero discrepan sobre el profesional, el juez puede determinar que se acuda a un psicólogo de la red pública o designar uno neutral. Lo importante es que prevalezca el interés superior del menor sobre las discrepancias entre los padres.
¿El impago de estos gastos puede modificar el régimen de visitas?
El impago reiterado de gastos extraordinarios como el psicólogo infantil no justifica por sí solo una modificación del régimen de visitas. Son cuestiones independientes. Sin embargo, si este impago forma parte de un patrón más amplio de desatención a las necesidades del menor, podría valorarse junto a otros factores en un procedimiento de modificación de medidas.
Si tu ex pareja se niega a asumir su responsabilidad económica en el tratamiento psicológico que necesitan vuestros hijos tras el divorcio, no estás solo. Como especialista en derecho de familia, he ayudado a numerosos padres y madres a conseguir que ambos progenitores cumplan con sus obligaciones económicas hacia los hijos.
Recuerda que lo más importante es documentar adecuadamente la necesidad del tratamiento, comunicarlo correctamente al otro progenitor y, si es necesario, acudir a los tribunales con una estrategia bien definida. El bienestar emocional de tus hijos no debe verse comprometido por desacuerdos económicos entre sus padres.


